PERSONAJE
ÁNGELA
Sobre el escenario, un micrófono y su pie. Más atrás, una bandera argentina y su mástil. Ingresa por la izquierda, Ángela, de unos 50 años. Con una traje azul y zapatos de taco. Se coloca frente al micrófono y se escucha su voz amplificada, la calidad del sonido es penosa, con reverberación y ruidos fritos.
ÁNGELA: Buenos días alumnos, buenos días profesores y demás integrantes de nuestra queridísima institución. Nos ponemos de pie para escuchar las estrofas del himno nacional argentino.
La música suena tan mal como la voz, pero se entiende.
PRIMER MOMENTO (INSTRUMENTAL): Ángela, da un paso hacia atrás y coloca nerviosamente las manos cruzadas delante de su cintura, luego a los costados del cuerpo. Más tarde, tiene una intentona de colocar la mano derecha sobre el corazón, pero la descarta enseguida. Mira al costado del escenario, revolea los ojos, vuelve a mirar al frente, mira otra vez al costado. Ángela, con un gesto muy pequeño, explica que no puede dejar el escenario ahora. Mira al frente y respira ampliamente. Sale con decisión hacia la izquierda. Pasa el tiempo, sigue la música. Ángela ingresa lentamente mirando el suelo, con respeto. Ahora, se para mirando al frente y con las manos cruzadas detrás de la cintura. Deja escapar una última mirada al costado y afirma con la cabeza, quiere creer que fue de imperceptible.
SEGUNDO MOMENTO (ESTROFAS CANTADAS):
TERCER MOMENTO (INSTRUMENTAL): Otra vez la mano a la frente, otra vez la mirada al costado. Ángela pide disculpas con los ojos, cerrandolos un poco, esbozando una sonrisa y moviendo levemente la cabeza, vuelve a salir del escenario. Está avergonzada.
MOMENTO FINAL (CANTO Y ACORDES FINALES):
Ángela levanta las manos al cielo, espera. Quizás quiere que la aplaudan, quizás hasta la aplauden. Mira alrededor, está emocionada. Un sentimiento patriótico la invade. Afirma con la cabeza dos o tres veces y se acerca nuevamente al micrófono.
ÁNGELA: Damos por finalizado… este sencillo, pero… emotivo acto. Gracias Walter, Vicky, Solcito, el profe Tomás, de Educación Física, que estuvo a cargo del armado del escenario. A nuestra señora directora, que esperamos que se recupere y pueda estar entre nosotros pronto… prontamente. Y a ustedes por su puesto, por la atención y el respeto y… el amor a nuestra... querida patria Argentina. Pueden… ir en paz… a sus respectivas aulas y retomar sus clases habituales… Tercer año, que tiene ahora conmigo, les pido… les doy un mini-recreo de diez minutos… sin hacer ninguna… sin hac… sin hacer bochinche. Diez minutos y nos vemos en el aula. Muchas gracias.
Con manos temblorosas apaga el micrófono, que suena como un golpe. Saluda al público asistente, levantando la mano un poco, tímidamente. Sale.
ÁNGELA
Sobre el escenario, un micrófono y su pie. Más atrás, una bandera argentina y su mástil. Ingresa por la izquierda, Ángela, de unos 50 años. Con una traje azul y zapatos de taco. Se coloca frente al micrófono y se escucha su voz amplificada, la calidad del sonido es penosa, con reverberación y ruidos fritos.
ÁNGELA: Buenos días alumnos, buenos días profesores y demás integrantes de nuestra queridísima institución. Nos ponemos de pie para escuchar las estrofas del himno nacional argentino.
La música suena tan mal como la voz, pero se entiende.
PRIMER MOMENTO (INSTRUMENTAL): Ángela, da un paso hacia atrás y coloca nerviosamente las manos cruzadas delante de su cintura, luego a los costados del cuerpo. Más tarde, tiene una intentona de colocar la mano derecha sobre el corazón, pero la descarta enseguida. Mira al costado del escenario, revolea los ojos, vuelve a mirar al frente, mira otra vez al costado. Ángela, con un gesto muy pequeño, explica que no puede dejar el escenario ahora. Mira al frente y respira ampliamente. Sale con decisión hacia la izquierda. Pasa el tiempo, sigue la música. Ángela ingresa lentamente mirando el suelo, con respeto. Ahora, se para mirando al frente y con las manos cruzadas detrás de la cintura. Deja escapar una última mirada al costado y afirma con la cabeza, quiere creer que fue de imperceptible.
SEGUNDO MOMENTO (ESTROFAS CANTADAS):
¡Oíd, mortales, el grito sagrado
libertad, libertad, libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas
ved en trono a la noble igualdad.
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sur.
Y los libres del mundo responden:
Al gran Pueblo Argentino, salud…
¡Al gran Pueblo Argentino, salud!
Y los libres del mundo responden:
Al gran Pueblo Argentino, salud…
Y los libres del mundo responden:
¡Al gran Pueblo Argentino, salud!
libertad, libertad, libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas
ved en trono a la noble igualdad.
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sur.
Y los libres del mundo responden:
Al gran Pueblo Argentino, salud…
¡Al gran Pueblo Argentino, salud!
Y los libres del mundo responden:
Al gran Pueblo Argentino, salud…
Y los libres del mundo responden:
¡Al gran Pueblo Argentino, salud!
Ángela canta, no tiene buena voz y ni siquiera entona. Está un poco más nerviosa de lo que ya nos tenía acostumbrados.
Con la repetición de la letra “A” en la palabra “YA”, Ángela tose y se tapa la boca con el puño cerrado. Luego descansa su frente sobre esa misma mano. Retoma el canto con la palabra “SUR”.
Brazos cruzados, ceño fruncido, canta sin ganas. Por momentos cierra los ojos, dejando en reposo el tenso rostro.
Con la repetición de la letra “A” en la palabra “YA”, Ángela tose y se tapa la boca con el puño cerrado. Luego descansa su frente sobre esa misma mano. Retoma el canto con la palabra “SUR”.
Brazos cruzados, ceño fruncido, canta sin ganas. Por momentos cierra los ojos, dejando en reposo el tenso rostro.
TERCER MOMENTO (INSTRUMENTAL): Otra vez la mano a la frente, otra vez la mirada al costado. Ángela pide disculpas con los ojos, cerrandolos un poco, esbozando una sonrisa y moviendo levemente la cabeza, vuelve a salir del escenario. Está avergonzada.
MOMENTO FINAL (CANTO Y ACORDES FINALES):
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir,
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir,
o juremos con gloria morir,
o juremos con gloria morir.
que supimos conseguir,
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir,
o juremos con gloria morir,
o juremos con gloria morir.
Ángela vuelve a ingresar. Tiene en su mano una hoja de papel. Sonríe porque está nerviosa. Canta un poco más.
Sobre el final aplaude, pero de una manera un tanto rara. La hoja que tiene en la mano le molesta la acción.
ÁNGELA: (Acercándose al micrófono) ¡Bueno! Antes que nada, mil disculpas por ausentarme unos momentos frente a la canción patria, pero surgieron ciertos asuntos que debía… que debíamos atender. Lo que sucede es que la señora directora de nuestra institución se encuentra indispuesta, no indispuesta en el sentido… quiero decir, que se siente mal, descompuesta... Y bueno… es que justo ahora podemos saber que no va a poder estar en este acto. Pero no hay porqué preocuparse, ya que tenemos la suerte de que el profe Walter, de computación, pudo descargar por MAIL el discurso de nuestra directora… El discurso que nuestra señora directora había preparado para el acto. Y seré yo quien lo lea en su nombre, porque parece ser que he quedado de “encargada” de acto. Bueno… Comenzamos (Prepara la hoja para leerla, se coloca unas gafas que tiene colgadas, aclara la garganta y lee:) “Hoy celebramos un día muy importante en la historia de nuestra patria Argentina. El cabildo abierto y la revolución de may…” Bueno, este es el discurso del 25 de mayo parece. No, no parece, es. No sé si Walter puede ir a imprimir el de hoy, si no es mucha molestia. Ya que estamos celebrando el 9 de julio. (Sonríe un poco y sin ganas. Mira al costado, levanta las cejas). ¿Cómo?... Es que no se escucha querido… Un segundito. (Sale hacia el costado izquierdo, no del todo, la vemos gesticular un poco. Vuelve a entrar, esbozando un par de sonrisas que lejos están de ser auténticas). Me dice el profe Walter que éste era el único discurso que había en la compu. Y… Bien. ¿Qué podemos decir? ¿Qué podemos decir sobre el 9 de julio? ¿Qué se puede decir que no se haya dicho antes? ¿No? Como ustedes ya sabrán, estamos celebrando la independencia, el nacimiento de una nación. La independencia. Pero ¿qué es la independencia? Ustedes, sobre todo los más mayores, los chicos de quinto año por ejemplo, pronto van a entender lo que es la independencia. No todos, pero muchos de ustedes, después de finalizar este año, comenzarán a ser INDEPENDIENTES. Independientes de sus… padres. O… tutores. Entonces… Argentina, hasta ese momento, no era independiente, tenía padres digamos. Padres que le exigían a Argentina que haga cosas. Cosas que quizás… No, que quizás no, que seguramente, Argetina no quería hacer. Padres, que eran los… que era España. Con la independencia, Argentina se liberó y pudo decidir por ella misma. O sea, ¿vieron que a veces los padres le ordenan cosas a sus hijos? Cosas que los chicos… que ustedes no quieren hacer. O cosas que ustedes harían de otra manera. Administrar su tiempo, por ejemplo. A qué hora acostarse, a qué hora volver a casa... O qué hacer con las cosas de la casa, cómo decorarla. Ustedes quieren una foto, un poster de una banda de rock y sus padres quieren un cuadro con un paisaje. ¿Y qué se hace? Se pone el cuadro con el paisaje. Si ustedes quieren invitar gente a su casa, tienen que pedir permiso. Cuando sean independientes van a decidir por ustedes todas esas cosas, si quieren volver a las tres de la mañana o levantarse a las once, lo van a poder hacer, porque serán independientes. Si ustedes quieren invitar a un chico que… que toca la guitarra, que tiene el pelo largo, alguien distinto, alguien… raro, lo van a poder invitar. Pero, mientras vivan con sus padres, no. Porque ellos deciden por ustedes. A Argentina le pasaba exactamente lo mismo, no podía decidir por ella, no podía decidir ella sola, porque “dependía” de España. Pero ahora no, ahora puede invitar a quien sea… Puede invitar a vivir a cualquier país. A cualquiera, como, por ejemplo, a algún paraguayo... a Paraguay digamos, a alguien colombiano o a un chino... si quiere, también… Puede invitar un chino. Como Haru, que es japonés y está viviendo acá con nosotros, y es alumno en primer año. O los supers… Los supermercados chinos, que pueden estar acá y están por todos lados y nadie le dice nada a Argentina, porque es decisión pura y exclusivamente de nuestro país y no le tiene que pedir permiso a nadie. Eso es la independencia. Es algo que se aprecia mucho, que es muy importante de tener. Yo, sin ir más lejos, a mí me costó mucho adquirir mi independencia. Y era algo que yo quería mucho, que deseaba conseguir. Mi familia… mis padres… mis… mis colonizadores, para continuar con la comparación, no eran un país muy rico, no eran pobres, no éramos pobres pobres, más bien... eran… humildes. Y no pude irme de casa cuando terminé la secundaria, estuve estudiando, hice mi carrera, me recibí… y recién ahí me independicé, a los veinticinco o veintiséis años. Ya tenía trabajo, que también eso es parte de la independencia, la independencia económica, muy MUY importante. Argentina aún pelea por eso, una independencia… así. Pero yo tenía mi sueldo, que no era gran cosa, pero me daba cierta… ciertaaa… Independencia. Después, al año siguiente me casé, que vendría a ser COMPARTIR la independencia con alguien. Por ejemplo, si Argentina se une a Chile… No, a Uruguay mejor... Se une y hacen un solo país. Por diferentes razones, porque están cerca, porque se conocen desde hace un montón de tiempo, porque se quieren… también. Entonces, se casan y se unen. Bueno, pero ahí una no puede volver a las tres de mañana tampoco, porque Uruguay se enoja, no te obliga como España, pero casi que sí. Ahora Uruguay tiene un montón de peñas con los amigos, juega al fútbol, hace asados en… en… en Turquía y vuelve tarde, a veces con perfume de un… un… de algún otro país y entonces ¿qué hace Argentina? Se vuelve un par de días a la casa de España hasta que Uruguay va a buscarla y le pide de volver, que hay que pensar en los chicos… ¡Ah! Sí, porque Uruguay piensa en los chicos a veces, cuando le conviene piensa en los chicos. ¿Me voy un poco del tema, no? Bueno, resulta que en este cuento, Argentina tuvo dos hijos, que también son unos países, pero más chiquitos, que no son INDEPENDIENTES aún, que no tuvieron su 9 de julio… Las malvinas podemos decir… Que acá son Argentinas y no Inglesas… Inglaterra es un país con muchos hijos sueltos por ahí o… Estados Unidos también… Son como esas familias que tienen muchos hijitos… Que tienen y tienen y tienen y no piensan... En que hay que prestarle atención a cada uno y por igual. Los países hijos… Argentina ama por IGUAL a todos sus países hijos, no es como las… Estados Unidos. Claro, que algunos hijos… algunos países... ganan premios, se portan mejor, les va bien, son importantes, son hijos que hacen enorgullecer a sus padres y otros que no tanto. ¡Es muy importante eso! ¡Recuerden siempre, que mientras sean hijos de sus papás, es muy importante, para nosotros, sentirnos orgullosos de ustedes! Pero bueno, retomando. Argentina… Independiente ahora, puede, de repente, conocer a un… a un Venezuela o… mejor, a un Canadá. Y encontrar en Canadá, un Canadá que la quiera y la escuche mucho mejor que su Uruguay, y compartir con él cosas que la hacen sentir bien… como… como nación. Que le hace conocer cosas HERMOSAS, que la hace sentir más… independiente. ¿Qué va a hacer Argentina? ¿Qué tiene que hacer? Se puede separar de Uruguay, así como ya se separó de España y volar con Canadá, porque está lejos, hasta allá; y formar un país nuevo y mejor. ¿Y las malvinas? Se viene también… ¿Y Uruguay? Se queda con la negra brasileña… con Brasil… y su perfume barato. Su música y su alegría… Cuba, no Brasil Cuba. Brasil es un hermoso país. Un país hermano… Donde Argentina y Canadá podrían irse a vivir. ¿Se imaginan? Formar un… un nuevo país, una hermandad, más bien un… un matrimonio, un matrimonio de verdad. Entonces, Uruguay, sus amigos y el perfume barato de países de mierd… de Cuba, de país subdesarrollado, con una DICTADURA y que… que no es independiente se puede ir a… se puede ir bien a cag… Se puede… (Pausa, se contiene, mira su puño cerrado). Bien. Entonces, Argentina declara la independencia el 9 de julio de 1816 en Tucumán, que es una provincia, como ustedes ya saben. El jardín de la república. ¿Por qué? Porque es muy bello Tucuman. Tan hermoso como un jardín. Yo fui hace… relativamente poco y ustedes… deberían ir… a conocer, tanto la belleza, como la historia, porque está la casita de Tucuman también. Fue ahí, justamente ahí, donde se hizo la reunión y salió esto de la independencia. Los jardines son independientes, de una casa… Está la casa y está el jardín, que es otra cosa… algo aparte. Aunque están los jardines internos también, que están integrados… Los… Bueno… Con este acto queremos celebrar la independencia, celebrar la patria Argentina, la bandera también… que hace poco festejamos su creación, ¿no? De la mano de Manuel Belgrano así que ahora… No. Ahora nos enfocamos, más que nada en esto gran momento de nuestra nación, la IN-DE-PEN-DEN-CIA. (Pausa, mira y afirma). Es un ejemplo… a seguir. Hay que luchar por eso, todos los días, luchar por la independencia, luchar para ser independientes. No es solamente irse de la casa de los padres, irse de la casa de España, pelearse con Inglaterra… Con Uruguay… Con… con… Iraq. ¡No! es luchar, cada día. A Argentina le costó mucho… Ser independiente. Años le costó… Qué digo años… SIGLOS, digo bien, ¡SIGLOS! Pero nunca es tarde, nunca es tarde. Como a mi también me costó… Y nos sigue costando mantenernos así, tanto a la Argentina de hoy… con el tema económico... o también a la Argentina del cuento. (Mirando hacia el costado hace una pausa. Mira a todos ahora.) Y espero que ustedes entiendan… la importancia del 9 de Julio, de la independencia. Espero que algún día ustedes sean HOMBRES y MUJERES independientes, con sentimiento y amor por éste… hermoso país. El día que ustedes lo consigan... lo sabrán entender. ¡VIVA LA PATRIA! Sobre el final aplaude, pero de una manera un tanto rara. La hoja que tiene en la mano le molesta la acción.
Ángela levanta las manos al cielo, espera. Quizás quiere que la aplaudan, quizás hasta la aplauden. Mira alrededor, está emocionada. Un sentimiento patriótico la invade. Afirma con la cabeza dos o tres veces y se acerca nuevamente al micrófono.
ÁNGELA: Damos por finalizado… este sencillo, pero… emotivo acto. Gracias Walter, Vicky, Solcito, el profe Tomás, de Educación Física, que estuvo a cargo del armado del escenario. A nuestra señora directora, que esperamos que se recupere y pueda estar entre nosotros pronto… prontamente. Y a ustedes por su puesto, por la atención y el respeto y… el amor a nuestra... querida patria Argentina. Pueden… ir en paz… a sus respectivas aulas y retomar sus clases habituales… Tercer año, que tiene ahora conmigo, les pido… les doy un mini-recreo de diez minutos… sin hacer ninguna… sin hac… sin hacer bochinche. Diez minutos y nos vemos en el aula. Muchas gracias.
Con manos temblorosas apaga el micrófono, que suena como un golpe. Saluda al público asistente, levantando la mano un poco, tímidamente. Sale.
FIN
amooooooooooooooo
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