ANTES DE HOY NADA

PERSONAJE:
MIGUEL

MIGUEL: Y de repente veo blanco, todo blanco, PUM, una luz y la cosa se va aclarando, de a poco, como en un fundido encadenado, de blanco a imagen nítida. Chau, una locura. Veo a una vieja al lado mío, todo arrugada, toda vieja, llorando, ¿entendés? Pero no así triste, lloraba como, como bien, como contenta. Una experiencia man, una locura. Imaginate. Nada eso, la vieja me abraza, así, al toque, todavía veía borroso y ya tenía a la vieja acá encima. “¡Pará vieja!” digo. “¡Cuánto amor!” Te juro que pensé que me la había volteado anoche y me dije: “¿Qué tomé?” Me besaba todo, la frente, los cachetes, todo por acá, todo, una loca. “Pará vieja”, otra vez. “Pará, pero pará posta”. La vieja no para, me la saco de encima con un empujón y la vieja: “Miguelito, ¿qué te pasa?”. “¿De qué hablás, mamá? ¿Qué Miguelito?” Ahí es cuando veo en perspectiva todo el lugar. Dije: “Chau, acá me matan”. Había, al otro lado, un tipo, un gordo de barba, así, con anteojos redondos y guardapolvos. “Chau, éste me sacó todo, me faltan tres pulmones, los dos ojos y el hígado” ¿me entendés? Me falta todo. “Déjeme solo con el paciente, señora”. Dice el gordo. Chau, cagamos fuego. La vieja lloraba, pero ahora de angustia y se va como corriendo. Yo me quise levantar, ¿viste? Te juro que estaba super cagado man. Pero estaba todo entubado. Bueno, eso no te lo conté, estaba todo entubado, conectado todo así, todos unos cables acá, todo a unas máquinas, era una película. Entonces el tipo: “Quédese tranquilo”. “Tranquilo, tu vieja. ¿Dónde estoy? ¿Qué me hicieron?”. “Tranquilo, está en el hospital no se qué”. Ahora me asusté, pero diferente. “Le voy a hacer una serie de preguntas”, dice el tipo: “¿Conoce a la mujer que estaba acá hace un momento?”. “Qué sé yo quién es la vieja esa”. “¿Cómo es su nombre?”. “No sé, viejo, te dije que no la vi en mi puta vida”. “El suyo señor, ¿cuál es SU nombre? ¿Cómo se llama usted?”. Si hasta ese momento tenía miedo, ahora estaba solo, en una isla, en el medio de la nada, NADA. Acá (señala su cabeza) no había NADA. (Pausa) Silencio absoluto, tres minutos. “No sé”, le digo. El tipo hace así con la cabeza, asiente. “No me digas que la vieja esa que salió es mi mujer, porque si es así, prefiero que me saquen el corazón”. Le hice el chiste. (Pausa) “Es su mamá”. (Pausa) “Pero yo no la conozco”. (Pausa) “¿Se acuerda algo antes de hoy? Algo que quiera comentar”. “¿Antes de hoy?”. (Pausa) Antes de hoy nada loco, antes de hoy: NADA. Me dicen que perdí la memoria, cosa que yo pensaba que pasaba en las películas nomás. No me preguntes en cual porque no me acuerdo (se ríe), hago chistes. Me dicen que en cualquier momento la puedo recuperar, que capaz que un día me despierto y me acuerdo de todo. Ninguno sabe lo que dice. Para mí hablan porque es gratis. ¿Yo? Y bueno, qué le vamos a hacer loco. La vida tiene que seguir… o empezar, no sé. Antes de hoy: nada. Es fuerte, pero me lo van contando, mi vieja me ayuda mucho en eso. Es fiera la loca, pero le creo.

FIN

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