PERSONAJES
ERIC
AURORA
SIMONA
(Estudio fotográfico profesional. Aparatos lumínicos, trípodes, sillas, algunas mesas. A la derecha un sector de cocina, todo muy limpio y ordenado.
Eric sostiene una cámara de fotos, aprieta el botón sucesivas veces, enfocando el cuerpo semidesnudo de Aurora. Es difícil imaginar a Aurora fuera del rol de modelo, su cuerpo y su rostro han nacido para la profesión. No solamente por su imponente belleza física, sino también, porque puede ser natural frente al lente. A Eric, se lo nota un poco nervioso, es desgarbado y de movimientos rápidos; una especie de mezcla entre roedor y humano, pero con rostro inquietante que bien sabe cómo seducir.
Todo el tiempo, Aurora, posa para las fotos de Eric, esta rutina pocas veces es afectada por la conversación, que tampoco tiene mucho descanso).
ERIC: ¿Te podes poner un poco más a la derecha, por favor? Hay mejor luz.
AURORA: Estoy en el punto de mejor luz.
ERIC: Sí, pero quiero jugar un poco con las sombras, es un poquitito a la derecha.
AURORA: ¿Qué tipo de sombras?
ERIC: No estoy muy seguro, sólo es una prueba.
AURORA: (Moviéndose). ¿Por acá estoy bien?
ERIC: Sí, mucho mejor. (Saca algunas fotos, escuchamos el ruido).
AURORA: (Sin dejar de posar). ¿Te puedo hacer unas preguntas?
ERIC: Sí, claro.
AURORA: ¿Hace cuánto que sos fotógrafo?
ERIC: Como quince años.
AURORA: ¿Te gusta serlo?
ERIC: Claro.
AURORA: ¿Siempre trabajaste con modelo vivo?
ERIC: (Hace una pausa bastante larga, mientras quita el ojo de la mirilla de la cámara y mira a Aurora directamente). Sí.
AURORA: ¿Y ahora? ¿Qué pasó?
ERIC: (Otra pausa, parecida en extensión a la anterior). Bueno… Hace un tiempo que me está yendo bastante bien y puedo pagar una modelo como vos.
AURORA: ¿Y?
ERIC: (Pausa). No entiendo.
AURORA: ¿Es mejor?
ERIC: ...Sí.
AURORA: ¿Por?
ERIC: Bueno… No se necesita maquillaje, no tiene que descansar, no tiene que hacerles retoques, saben cómo pararse, saben qué hacer… Se… se pierde muy poco tiempo.
AURORA: Un trabajo mucho más eficiente.
ERIC: Sí, eso.
AURORA: ¿No hay algo que extrañes?
ERIC: ¿De…
AURORA: De antes.
ERIC: No… La verdad que no. (Piensa, deteniendo el accionar de la cámara). ¿Podemos probar con lo ojos verdes?
AURORA: ¿Algún verde en especial?
ERIC: (Con una pequeña sonrisa). Marihuana.
(Aurora pestañea y sus ojos cambian de azul a “verde marihuana”).
AURORA: ¿Está bien así?
ERIC: Están perfectos. (Vuelve a sacar fotos, unas cuantas, mira a Aurora sin la cámara, vuelve a mirarla a través de ella, gatilla, gatilla, gatilla).
AURORA: ¿Podemos descansar cinco minutos?
ERIC: ¿Cómo?
AuRORA: ¿Podemos descansar cinco minutos?
ERIC: No, no. Sí, te escuche, pero pensé que…
AURORA: Yo no estoy cansada, sos vos… Tus fotos está perdiendo mucha calidad, las últimas siete están desenfocadas incluso.
ERIC: (Parece no entender). ¿Cómo…
AURORA: (Sonríe). Estoy conectada a la memoria de la cámara, puedo ver como van saliendo.
ERIC: (Mirando la pantalla de la cámara). ¿Desenfocadas? (Mirando más). Desenfocadas.
AURORA: Tranquilo, podemos descansar.
ERIC: Okey. (Deja la cámara a un costado, señalando el sector de la cocina). ¿Querés… ehm… (Aurora niega con la cabeza). Me voy a hacer un té. Si querés podés… taparte un poco…
(Aurora, lo mira por un tiempo, luego se tapa con una bata larga. Mientras tanto, Eric, abre el grifo de agua y llena una taza, luego introduce una pastilla dentro. Pasa un segundo y podemos ver como sale vapor desde la taza. Eric bebe un sorbo y vuelve a mirar a Aurora que parece esperarlo, le sonríe).
ERIC: ¿Qué pasa?
AURORA: Me tapé.
ERIC: Sí.
AURORA: Es raro, ¿no?
ERIC: ¿Qué cosa?
AURORA: Que tenga que taparme yo cuando el pudoroso sos vos.
ERIC: Es… es… la costumbre… supongo. (Bebe el té, pasa un tiempo).
AURORA: ¿Está todo bien?
ERIC: Sí. (Otro tiempo pasa, mientras Eric bebe otro sorbo pequeño).
AURORA: Por mí podés atender el teléfono, estamos en un “descanso” y hace rato que está sonando.
ERIC: ¿Cómo sabes que me está sonando el celular?
AURORA: Puedo percibir las ondas electromagnéticas y saber de donde provienen. En éste caso viene desde adentro de tu pantalón. Aunque puedas tener un microondas o una radio en el bolsillo, supongo que es tu celular.
ERIC: Todo el mundo sabe que cuando estoy trabajando no atiendo el celular.
AURORA: Con más razón. Alguien te está llamando A PESAR de eso.
ERIC: Sos… increible.
AURORA: Gracias.
ERIC: ¿”Supongo” dijiste? ¿Podes?
AURORA: Sí.
ERIC: ¿Cómo?
AURORA: Tengo preguntas a las que se presentan más de una respuesta. Elijo una basandome en diferentes variables. En éste caso, la respuesta fue elegida gracias a la estadística.
ERIC: Eso es pensar.
AURORA: No, eso es un algoritmo bastante simple. Pensar es otra cosa, no estoy capacitada para pensar.
ERIC: Tranquila, las modelos reales tampoco. (Se ríe, Aurora, no. Ella mira a Eric, muy seria. Eric se esconde detrás de otro trago de té). Perdón, ¿eso te ofendió?
AURORA: No, no puedo ofenderme. (Quitándose la bata). ¿Continuamos?
ERIC: Te juro que pareces ofendida.
AURORA: Pero no puedo hacerlo, quizás una modelo real si lo estaría.
ERIC: Ah, es eso.
AURORA: ¿Qué cosa?
ERIC: Te ofendió que te dijera que no eras real.
AURORA: No dijiste eso.
ERIC: Sí, lo dije, y me arrepiento.
AURORA: Nunca pronunciaste semejante frase.
ERIC: Vamos Aurora, ese también es un algoritmo bastante simple.
(Pausa. Aurora camina un poco, deja caer al suelo la poca ropa que le queda, le crece el pelo, mucho más allá de su cintura, trata de cubrirse un poco el pechos y, con esos largos cabellos, su entrepierna. Mira al piso, vuelve a mirar a Eric. Sólo Botticelli podría haberla imaginado así. El cuerpo de Aurora parece pedir una fotografía a pesar del plagio, pero Eric está ahí con un té en lugar de una cámara).
AURORA: ¿No te parezco REAL?
ERIC: Me pareces REAL, sos REAL. Lo que no sos, es… humana.
AURORA: Atendé Eric.
ERIC: ¿Otra vez? (Saca el celular del bolsillo, es un pequeño disco liviano y chato. Lo mira y luego lo deja caer en el piso. Una mujer se proyecta en tamaño “real”. Se llama Simona).
SIMONA: Hola Eric, perdón, pero… (Vea a Aurora, totalmente desnuda y ya sin taparse). Hola.
AURORA: Hola.
SIMONA: Perdón, pero es urgente.
ERIC: ¿Qué pasa?
SIMONA: ¿Queres… (Hace una seña, como colocándose algo en el oido).
ERIC: No, está perfecto así.
SIMONA: Es privado.
ERIC: Aurora no tiene problemas y yo tampoco.
SIMONA: Pero yo sí, Eric.
ERIC: Entonces llamame cuando termine y hablamos. (Extiende la mano).
SIMONA: Esperá, está bien, está bien. (Pausa pequeña). Me acaba de llegar tu solicitud de divorcio.
ERIC: Me lo imaginé, sí.
SIMONA: ¿Lo vas a hacer así?
ERIC: Es como se hace, ¿no?
SIMONA: ¿Te parece?
ERIC: Me parece que sí.
SIMONA: Son cuatro años, Eric. Lo vas a hacer con una solicitud. ¿No te parece que nos debemos una charla antes?
ERIC: Charlemos… Ahora puedo, estoy en un descanso.
SIMONA: La verdad, me parece MUY raro charlar con una mujer desnuda al lado, Eric. (Eric, sólo responde con pequeño gesto. Aurora se aleja de la conversación en busca de la bata). Postergala hasta mañana y charlamos esta noche, en casa. Postergamela… por favor.
ERIC: Ya está decidido, Simona. No me vas a convencer de nada.
SIMONA: No se si quiero convencerte de algo, Eric. Quiero que hablemos. Y sí nos tenemos que separar, lo hacemos, pero lo hacemos juntos, no así.
ERIC: Estoy trabajando, necesito concentrarme, no me llames más.
SIMONA: Eric, no entiendo el apuro. ¿Tanto te cuesta esperar hasta la noche?
ERIC: No me llames más.
(Extiende la mano, la imagen de Simona desaparece y el celular de Eric vuelve a su mano. Aurora está sentada con la bata puesta).
ERIC: ¿Continuamos?
AURORA: Tu pareja.
ERIC: Ex.
AURORA: No todavía.
ERIC: ¿Cuanto queda?
AURORA: No sé.
ERIC: Permitir acceso. Aurora. Uno, cuatro, cero, cinco, uno, nueve, ocho, cuatro.
(Pausa, corta).
AURORA: Cuatro minutos, treinta y dos segundos. (Pausa). ¿La vas a suspender? (Eric no responde. Aurora está quieta, mirando hacia un costado, desde ahí irá hablando). Le sacaste muchas fotos / Dos horas y media hablando, te debe haber salido una fortuna estando tan lejos / Tu boda fue hermosa. Es la única foto tuya en la que tenes esa sonrisa, es tan… REAL / Muchos viajes / Guau, ésta foto es realmente hermosa, la mejor de toda tu obra, sin duda.
ERIC: ¿Cuál es?
AURORA: Casa nueva / ¿Pintaron ustedes? Parece una película antigua / Dieciocho series. ¿Cuando trabajan? / Rocky… qué viejo está / Cuatro años, hace seis que se conocen / ¿De verdad la conquistaste con ese mensaje? Ah, es un buen mensaje / Tres minutos, cincuenta y nueve segundos / Claro, ahora entiendo como podes trabajar conmigo. Buen asenso / Mhm… Terminó de ver “La guerra de Ares” sin vos, traición. ¿En serio? / ¿Videojuegos? Ella te va a alcanzar muy pronto / No puedo / Llego tarde / No pude, perdón / Te extraño, sin respuesta / Te necesito, sin respuesta / Ah… (Lo mira) Eso debe haber sido… Dos minutos, cincuenta y siete segundos / Llamadas perdidas, treinta y siete / Mensajes enviados… Uno / Tiempo en línea comparido, sólo la llamada que pasó. ¿Cuánto tiempo?
ERIC:¿Cuanto?
AURORA: Dos minutos, diecisiete segundos.
ERIC: Cobrate.
AURORA: ¿Terminamos?
ERIC: Sí.
AURORA: (Pausa). Ya está.
ERIC: Deshabilitar acceso. Aurora. Uno, cuatro, cero, cinco, uno, nueve, ocho, cuatro.
(Aurora sale un momento, no mucho. Eric descansa sobre una silla. Pasa el tiempo. Aurora, vuelve vestida, campera de cuero y pantalones casi cortos de color negro, botas. Tiene el pelo corto hasta la nuca, ostentando unos rulos o anulaciones. Está muy maquilladas, sobre todo en los párpados y en los pómulos. Masca un chicle).
AURORA: Cuando quieras, sabes como. Chau. (Saliendo).
ERIC: Chau.
AURORA: Atendela.
ERIC: ¿Es ella?
AURORA: No sé. Pero me vuelvo a basar en la estadística. Atendela, por lo menos eso. (Sale).
ERIC: Estoy ocupado, enviar. (Pausa). Deshabilitar solicitud, uno, cinco, cero, cuatro, dos, cero, uno, nueve.
(Eric saca el celular, lo mira, algo lo conmueve).
(Estudio fotográfico profesional. Aparatos lumínicos, trípodes, sillas, algunas mesas. A la derecha un sector de cocina, todo muy limpio y ordenado.
Eric sostiene una cámara de fotos, aprieta el botón sucesivas veces, enfocando el cuerpo semidesnudo de Aurora. Es difícil imaginar a Aurora fuera del rol de modelo, su cuerpo y su rostro han nacido para la profesión. No solamente por su imponente belleza física, sino también, porque puede ser natural frente al lente. A Eric, se lo nota un poco nervioso, es desgarbado y de movimientos rápidos; una especie de mezcla entre roedor y humano, pero con rostro inquietante que bien sabe cómo seducir.
Todo el tiempo, Aurora, posa para las fotos de Eric, esta rutina pocas veces es afectada por la conversación, que tampoco tiene mucho descanso).
ERIC: ¿Te podes poner un poco más a la derecha, por favor? Hay mejor luz.
AURORA: Estoy en el punto de mejor luz.
ERIC: Sí, pero quiero jugar un poco con las sombras, es un poquitito a la derecha.
AURORA: ¿Qué tipo de sombras?
ERIC: No estoy muy seguro, sólo es una prueba.
AURORA: (Moviéndose). ¿Por acá estoy bien?
ERIC: Sí, mucho mejor. (Saca algunas fotos, escuchamos el ruido).
AURORA: (Sin dejar de posar). ¿Te puedo hacer unas preguntas?
ERIC: Sí, claro.
AURORA: ¿Hace cuánto que sos fotógrafo?
ERIC: Como quince años.
AURORA: ¿Te gusta serlo?
ERIC: Claro.
AURORA: ¿Siempre trabajaste con modelo vivo?
ERIC: (Hace una pausa bastante larga, mientras quita el ojo de la mirilla de la cámara y mira a Aurora directamente). Sí.
AURORA: ¿Y ahora? ¿Qué pasó?
ERIC: (Otra pausa, parecida en extensión a la anterior). Bueno… Hace un tiempo que me está yendo bastante bien y puedo pagar una modelo como vos.
AURORA: ¿Y?
ERIC: (Pausa). No entiendo.
AURORA: ¿Es mejor?
ERIC: ...Sí.
AURORA: ¿Por?
ERIC: Bueno… No se necesita maquillaje, no tiene que descansar, no tiene que hacerles retoques, saben cómo pararse, saben qué hacer… Se… se pierde muy poco tiempo.
AURORA: Un trabajo mucho más eficiente.
ERIC: Sí, eso.
AURORA: ¿No hay algo que extrañes?
ERIC: ¿De…
AURORA: De antes.
ERIC: No… La verdad que no. (Piensa, deteniendo el accionar de la cámara). ¿Podemos probar con lo ojos verdes?
AURORA: ¿Algún verde en especial?
ERIC: (Con una pequeña sonrisa). Marihuana.
(Aurora pestañea y sus ojos cambian de azul a “verde marihuana”).
AURORA: ¿Está bien así?
ERIC: Están perfectos. (Vuelve a sacar fotos, unas cuantas, mira a Aurora sin la cámara, vuelve a mirarla a través de ella, gatilla, gatilla, gatilla).
AURORA: ¿Podemos descansar cinco minutos?
ERIC: ¿Cómo?
AuRORA: ¿Podemos descansar cinco minutos?
ERIC: No, no. Sí, te escuche, pero pensé que…
AURORA: Yo no estoy cansada, sos vos… Tus fotos está perdiendo mucha calidad, las últimas siete están desenfocadas incluso.
ERIC: (Parece no entender). ¿Cómo…
AURORA: (Sonríe). Estoy conectada a la memoria de la cámara, puedo ver como van saliendo.
ERIC: (Mirando la pantalla de la cámara). ¿Desenfocadas? (Mirando más). Desenfocadas.
AURORA: Tranquilo, podemos descansar.
ERIC: Okey. (Deja la cámara a un costado, señalando el sector de la cocina). ¿Querés… ehm… (Aurora niega con la cabeza). Me voy a hacer un té. Si querés podés… taparte un poco…
(Aurora, lo mira por un tiempo, luego se tapa con una bata larga. Mientras tanto, Eric, abre el grifo de agua y llena una taza, luego introduce una pastilla dentro. Pasa un segundo y podemos ver como sale vapor desde la taza. Eric bebe un sorbo y vuelve a mirar a Aurora que parece esperarlo, le sonríe).
ERIC: ¿Qué pasa?
AURORA: Me tapé.
ERIC: Sí.
AURORA: Es raro, ¿no?
ERIC: ¿Qué cosa?
AURORA: Que tenga que taparme yo cuando el pudoroso sos vos.
ERIC: Es… es… la costumbre… supongo. (Bebe el té, pasa un tiempo).
AURORA: ¿Está todo bien?
ERIC: Sí. (Otro tiempo pasa, mientras Eric bebe otro sorbo pequeño).
AURORA: Por mí podés atender el teléfono, estamos en un “descanso” y hace rato que está sonando.
ERIC: ¿Cómo sabes que me está sonando el celular?
AURORA: Puedo percibir las ondas electromagnéticas y saber de donde provienen. En éste caso viene desde adentro de tu pantalón. Aunque puedas tener un microondas o una radio en el bolsillo, supongo que es tu celular.
ERIC: Todo el mundo sabe que cuando estoy trabajando no atiendo el celular.
AURORA: Con más razón. Alguien te está llamando A PESAR de eso.
ERIC: Sos… increible.
AURORA: Gracias.
ERIC: ¿”Supongo” dijiste? ¿Podes?
AURORA: Sí.
ERIC: ¿Cómo?
AURORA: Tengo preguntas a las que se presentan más de una respuesta. Elijo una basandome en diferentes variables. En éste caso, la respuesta fue elegida gracias a la estadística.
ERIC: Eso es pensar.
AURORA: No, eso es un algoritmo bastante simple. Pensar es otra cosa, no estoy capacitada para pensar.
ERIC: Tranquila, las modelos reales tampoco. (Se ríe, Aurora, no. Ella mira a Eric, muy seria. Eric se esconde detrás de otro trago de té). Perdón, ¿eso te ofendió?
AURORA: No, no puedo ofenderme. (Quitándose la bata). ¿Continuamos?
ERIC: Te juro que pareces ofendida.
AURORA: Pero no puedo hacerlo, quizás una modelo real si lo estaría.
ERIC: Ah, es eso.
AURORA: ¿Qué cosa?
ERIC: Te ofendió que te dijera que no eras real.
AURORA: No dijiste eso.
ERIC: Sí, lo dije, y me arrepiento.
AURORA: Nunca pronunciaste semejante frase.
ERIC: Vamos Aurora, ese también es un algoritmo bastante simple.
(Pausa. Aurora camina un poco, deja caer al suelo la poca ropa que le queda, le crece el pelo, mucho más allá de su cintura, trata de cubrirse un poco el pechos y, con esos largos cabellos, su entrepierna. Mira al piso, vuelve a mirar a Eric. Sólo Botticelli podría haberla imaginado así. El cuerpo de Aurora parece pedir una fotografía a pesar del plagio, pero Eric está ahí con un té en lugar de una cámara).
AURORA: ¿No te parezco REAL?
ERIC: Me pareces REAL, sos REAL. Lo que no sos, es… humana.
AURORA: Atendé Eric.
ERIC: ¿Otra vez? (Saca el celular del bolsillo, es un pequeño disco liviano y chato. Lo mira y luego lo deja caer en el piso. Una mujer se proyecta en tamaño “real”. Se llama Simona).
SIMONA: Hola Eric, perdón, pero… (Vea a Aurora, totalmente desnuda y ya sin taparse). Hola.
AURORA: Hola.
SIMONA: Perdón, pero es urgente.
ERIC: ¿Qué pasa?
SIMONA: ¿Queres… (Hace una seña, como colocándose algo en el oido).
ERIC: No, está perfecto así.
SIMONA: Es privado.
ERIC: Aurora no tiene problemas y yo tampoco.
SIMONA: Pero yo sí, Eric.
ERIC: Entonces llamame cuando termine y hablamos. (Extiende la mano).
SIMONA: Esperá, está bien, está bien. (Pausa pequeña). Me acaba de llegar tu solicitud de divorcio.
ERIC: Me lo imaginé, sí.
SIMONA: ¿Lo vas a hacer así?
ERIC: Es como se hace, ¿no?
SIMONA: ¿Te parece?
ERIC: Me parece que sí.
SIMONA: Son cuatro años, Eric. Lo vas a hacer con una solicitud. ¿No te parece que nos debemos una charla antes?
ERIC: Charlemos… Ahora puedo, estoy en un descanso.
SIMONA: La verdad, me parece MUY raro charlar con una mujer desnuda al lado, Eric. (Eric, sólo responde con pequeño gesto. Aurora se aleja de la conversación en busca de la bata). Postergala hasta mañana y charlamos esta noche, en casa. Postergamela… por favor.
ERIC: Ya está decidido, Simona. No me vas a convencer de nada.
SIMONA: No se si quiero convencerte de algo, Eric. Quiero que hablemos. Y sí nos tenemos que separar, lo hacemos, pero lo hacemos juntos, no así.
ERIC: Estoy trabajando, necesito concentrarme, no me llames más.
SIMONA: Eric, no entiendo el apuro. ¿Tanto te cuesta esperar hasta la noche?
ERIC: No me llames más.
(Extiende la mano, la imagen de Simona desaparece y el celular de Eric vuelve a su mano. Aurora está sentada con la bata puesta).
ERIC: ¿Continuamos?
AURORA: Tu pareja.
ERIC: Ex.
AURORA: No todavía.
ERIC: ¿Cuanto queda?
AURORA: No sé.
ERIC: Permitir acceso. Aurora. Uno, cuatro, cero, cinco, uno, nueve, ocho, cuatro.
(Pausa, corta).
AURORA: Cuatro minutos, treinta y dos segundos. (Pausa). ¿La vas a suspender? (Eric no responde. Aurora está quieta, mirando hacia un costado, desde ahí irá hablando). Le sacaste muchas fotos / Dos horas y media hablando, te debe haber salido una fortuna estando tan lejos / Tu boda fue hermosa. Es la única foto tuya en la que tenes esa sonrisa, es tan… REAL / Muchos viajes / Guau, ésta foto es realmente hermosa, la mejor de toda tu obra, sin duda.
ERIC: ¿Cuál es?
AURORA: Casa nueva / ¿Pintaron ustedes? Parece una película antigua / Dieciocho series. ¿Cuando trabajan? / Rocky… qué viejo está / Cuatro años, hace seis que se conocen / ¿De verdad la conquistaste con ese mensaje? Ah, es un buen mensaje / Tres minutos, cincuenta y nueve segundos / Claro, ahora entiendo como podes trabajar conmigo. Buen asenso / Mhm… Terminó de ver “La guerra de Ares” sin vos, traición. ¿En serio? / ¿Videojuegos? Ella te va a alcanzar muy pronto / No puedo / Llego tarde / No pude, perdón / Te extraño, sin respuesta / Te necesito, sin respuesta / Ah… (Lo mira) Eso debe haber sido… Dos minutos, cincuenta y siete segundos / Llamadas perdidas, treinta y siete / Mensajes enviados… Uno / Tiempo en línea comparido, sólo la llamada que pasó. ¿Cuánto tiempo?
ERIC:¿Cuanto?
AURORA: Dos minutos, diecisiete segundos.
ERIC: Cobrate.
AURORA: ¿Terminamos?
ERIC: Sí.
AURORA: (Pausa). Ya está.
ERIC: Deshabilitar acceso. Aurora. Uno, cuatro, cero, cinco, uno, nueve, ocho, cuatro.
(Aurora sale un momento, no mucho. Eric descansa sobre una silla. Pasa el tiempo. Aurora, vuelve vestida, campera de cuero y pantalones casi cortos de color negro, botas. Tiene el pelo corto hasta la nuca, ostentando unos rulos o anulaciones. Está muy maquilladas, sobre todo en los párpados y en los pómulos. Masca un chicle).
AURORA: Cuando quieras, sabes como. Chau. (Saliendo).
ERIC: Chau.
AURORA: Atendela.
ERIC: ¿Es ella?
AURORA: No sé. Pero me vuelvo a basar en la estadística. Atendela, por lo menos eso. (Sale).
ERIC: Estoy ocupado, enviar. (Pausa). Deshabilitar solicitud, uno, cinco, cero, cuatro, dos, cero, uno, nueve.
(Eric saca el celular, lo mira, algo lo conmueve).
FIN
Muy buena!
ResponderEliminarGracias!
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