QUEJA GAUCHA EN CUARENTENA


PERSONAJE
GAUCHO

Guitarra y fogón.


GAUCHO:
Si se llama cuarentena,
la soledad que me sigue,
será mejor que me abrigue,
con un poncho quitapenas,
porque al gaucho en su faena,
no hay un alma que lo mime.

Todos piensan en los otros,
todos cantan en sus casas,
y se cuidan de las masas.
Pero al gaucho que´s ta solo,
no lo siguen en su lodo
y se olvidan de sus transas.


La guitarra lo acompaña,
esa sí que es compañera,
como chango en la vidriera,
de alguna juguetería,
que se hunde en l´alegría
del juguete que lo quiera.

La guitarra es compañía,
pero el resto lo desprecia.
Pobre gaucho en su querencia,
más que solo está abombao´,
mejor dicho abandonao´
en el mundo de la ciencia.


Nadie piensa en él, seguro,
y está solo en su ranchito
no lo quieren ni un poquito
las chinitas de la cuadra.
Y en su pampa más se alarga
la distancia en infinito.


Este verso es un pedido
de un gaucho en cuarentena
que busca una compañera
pa´ pasar solo un ratito.
Que el corona, ya es un hito,
que se acerca cual marea.

Y cual marea así se irá.
Así piense, mi señora,
que ya va siendo la hora,
de juntarse por un rato,
que el amor está barato,
consumándose en l´alcoba.

Está mal lo que yo digo.
Ya lo sé, no soy petiso,
sólo quiero y con permiso
preguntarle si se puede,
que estar solo ya me duele,
tengo el alma por el piso.

El gobierno me lo obliga
pero yo, quiero ser franco,
si encuentro algún que otro blanco,
yo me fugo, no lo dudo,
que en la panza tengo un nudo
y mis alas son de chancho.

Yo no soy un forajido,
no me llamo Juan Moreira,
ni con Fierro se despeina
mi forma de comportarme,
soy correcto, no hago alarde,
yo no canto yira yira.

Me comporto como puedo,
pero me tocan la verga,
y es normal que se me vengan
ganas de descontrolarme.
Si algo sé de los cobardes
es que nunca ellos se quejan.

Y me quejo porque puedo,
porque nadie a mí me escucha,
que aunque esté yo acá en la cucha,
tengo ganas de romperla.
Cuarentena sos la mierda
y la lucha es cruel y es mucha.

En mi rancho tengo todo.
No me quejo por quejarme,
si me escucha, no se alarme,
que si el pingo ya me hablara,
no le pongo ni una traba,
y lo charlo hasta la tarde.

Mas resulta que el caballo,
enmudó de nacimiento.
Así que yo ni lo cuento,
si busco conversación.
Busco china e´ corazón
grande como pa´ un concierto.

Yo no busco sólo sexo,
sepaló bien de antemano,
que para eso está la mano,
no me da pena decirlo.
Si mi zurdo está pa´ asirlo
yo no soy ningún marciano.

Y si en mi canto no afino,
y viene sólo es un varón,
siempre es buena ocasión,
pa´ probar cosas distintas.
Mientras tenga buena vista
y no se me rompa el marrón.

Si me escucha el presidente,
deme sólo cinco cuadras
que ya siento como amarra
la cadena del encierro.
Hace rato que no entierro
y mi cuore está que ladra.

Soy un gaucho, busco abrigo.
Piense en mí, como´n hermano,
gaucho solo es un tirano,
acompañao, el mejor,
y enojau más que peor
que las llagas en las manos.

Y si ahora que me escuchan,
les da frío en la melena
miren bien toda la escena,
son los versos del arriero
aunque mucho más prefiero:
“queja gaucha en cuarentena”.

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