LA CONSULTA DE LA SUERTE

PERSONAJES:

ABRIL

VICTORIA



Las cámaras de Victoria y de Abril, están encendidas. 


ABRIL: Hola… 

VICTORIA: ¡Hola! 

ABRIL: Ay, qué emoción. ¿Me escuchás? 

VICTORIA: Perfectamente. 

ABRIL: Qué bueno. Nunca gano nada yo. ¿Sabés cuántas personas se anotaron? 

VICTORIA: No. Decime. 

ABRIL: No, no sé, pero un montón. 

VICTORIA: Bueno, ahora veremos si fue un golpe de suerte o si las cosas están por cambiar. 

ABRIL: Ay, por favor. 

VICTORIA: Abril, ¿no? 

ABRIL: ¿Cómo adivinaste? 

VICTORIA: Lo tenés escrito abajo, a tu nombre. 

ABRIL: Ah, claro, qué boluda. 

VICTORIA: Bueno, Abril, te parece que comencemos. 

ABRIL: Preparada. 

VICTORIA: Voy a pasar las cartas por delante de la cámara y vos me vas a decir cuándo querés que pare. Vamos a hacer tres pequeños mazos. ¿Sí? 

ABRIL: ¿Tres veces te corto? 

VICTORIA: Tres mazos vamos a hacer, sí. 

ABRIL: ¿Y te digo acá, acá y acá? ¿O… 

VICTORIA (Sonríe): No, lo vamos haciendo por partes. No te preocupes. ¿Sí? Vamos con el primer corte. 


Victoria, pasa las cartas por delante de la cámara. 


ABRIL: Basta. 

VICTORIA: Muy bien. Vamos con el corte número dos. 


Victoria, pasa las cartas por delante de la cámara. 


ABRIL: Ahí. 

VICTORIA: Perfecto. Estamos listas. 

ABRIL: Falta una, ¿no? 

VICTORIA: No, ya estamos. 

ABRIL: Ah, como dijiste tres. 

VICTORIA: Tres mazos. 

ABRIL: Pero hice dos. 

VICTORIA: Dos cortes, tres mazos. Ahora los vas a ver. 


Una tercera cámara se agrega a la reunión. En ella podemos ver las cartas sobre la mesa y las manos de Victoria. 


VICTORIA: ¿Ves bien ahí? 

ABRIL: Muy bien. 

VICTORIA: Los mazos. Pasado, presente y futuro. Los cortes, dan muestra de la importancia que le damos a cada uno, es algo inconsciente pero real.  ¿Qué pasa con el presente, Abril? 

ABRIL: ¿Está finito? 

VICTORIA: Muy finito, sí. Y si lo vemos en comparación con el pasado, vemos cuánto nos pesa lo que pasó, cuanto nos influye. 

ABRIL: Todo un tema ese. 

VICTORIA: Vos lo estás diciendo. Bueno, vamos a comenzar. ¿Te parece? 

ABRIL: Sí. 

VICTORIA: Por haber salido sorteada, por ser la “ganadora”. Tenés la posibilidad de elegir el lugar donde comenzar la consulta. 

ABRIL: ¿Elijo un mazo? 

VICTORIA: Exacto. Recordá que tenemos: pasado, presente y futuro. 

ABRIL: Vamos a darle un poco de bola al presente, digo, que lo veo tan pobrecito. Digo, es lo que tendría que hacer, ¿no? 

VICTORIA: Vamos al presente entonces. 


Victoria, manipula el mazo que corresponde al presente, el mazo del medio. 


ABRIL: Qué nervios. 

VICTORIA: Bueno… Primero y principal vas a tener que ordenar esas prioridades. No puede ser que estés descuidando tu trabajo por unos problemas familiares que no te tocan, si tu… ¿una hermana? ¿Puede ser?

ABRIL: Sandra, sí, mi hermana. 

VICTORIA: Bueno, si tu hermana y tu madre, obviamente es tu madre, no se hablan, no tiene porqué afectarte tanto. Y mucho menos preocuparte en organizar estos encuentros a la que una u otra siempre faltan. Recordá que este trabajo es el que te está pagando el depto, los estudios, y acá me sale que ya te advirtieron un par de veces sobre tus tardanzas. 

ABRIL: Lo que pasa es que me chupan, me chupan esas dos. 

VICTORIA: Es como te digo, hay que ordenar tus prioridades. Primero tu trabajo. 

ABRIL: Sí. 

VICTORIA: Después tus estudios… 

ABRIL: Pero… 

VICTORIA: Y luego los problemitas familiares que OTROS tiene que solucionar y no vos. ¿De acuerdo hasta acá?

ABRIL: Me va bien en los estudios. 

VICTORIA: Estamos hablando del presente, Abril. Y no me está saliendo que te esté yendo bien. 

ABRIL: ¿Cómo? 

VICTORIA. Y… Reprobaste todo los exámenes de este cuatrimestre ¿o no? 

ABRIL: No me dieron las notas todavía.

VICTORIA: Ya están las notas. ¿No será que te olvidaste de la fecha de notas por estar preocupada en otras cosas? Me sale que están y que no son buenas. Te pido perdón por tener que recibir esta noticia ahora y de parte mía, pero es la verdad. ¿Querés saber las notas?

ABRIL: ¿Las tenés? 

VICTORIA: A ver… Ahí van. Control y evaluación financiero uno, tres. Finanzas públicas, tres también. Herramientas matemáticas cinco, UNO, Abril. ¿Sigo? 

ABRIL: No, no, por favor. 

VICTORIA: Pri-o-ri-da-des. Tu idea recibirte pronto, para poder trabajar de lo que te gusta, okey. Pero a este paso… Recordá, primero tu trabajo, es una universidad privada y hay que pagarla.  

ABRIL: Me estoy asustando. 

VICTORIA: Bueno, no, no te asustes, esto es todo lo que hay que arreglar. Es todo tu presente, ordenando un poco, listo. 

ABRIL: Ahora quiero saber el futuro. 

VICTORIA: Entiendo. 


Pausa. 


VICTORIA: Bueno, Abril, realmente fue un gusto haberte conocido. Espero que hayas disfrutado de tu premio y que arregles esas cositas. ¿SÍ? 

ABRIL: ¿Cómo? ¿Y los otros mazos? ¿Y el futuro? 

VICTORIA: Ay… 

ABRIL: ¿Qué? 

VICTORIA: Esto es una prueba gratis, un pequeño premio por seguirnos en las redes, por compartir. En las bases del concurso decía específicamente que era sólo la primera parte de la consulta. 

ABRIL: ¿Cómo? 

VICTORIA: No leíste las bases. 

ABRIL: No, no leí nada. ¿En serio? Si sabía esto elegía otro mazo.

VICTORIA: Te lo dije Abril, hay una ansiedad ahí. 

ABRIL: Y, y, y, ¿cómo hago? Quiero seguir. 

VICTORIA: Bueno, mi amor, seguimos…

ABRIL: ¡CLARO! 

VICTORIA: Pero tiene un precio. 


Pausa. 


ABRIL: ¿Me esperás un segundo? 

VICTORIA: Necesitás más pruebas. 

ABRIL: No, no es eso. 

VICTORIA: Entrá a la página de tu Uni. Fijate si me equivoqué en algo.


Abril, ingresa desde el celular a la página de su universidad y vemos por su rostro de sorpresa, que todo lo que dijo Victoria es real. 

 

ABRIL: Increíble. 

VICTORIA: Pasame los numeritos de tu tarjeta.

ABRIL (Buscando la tarjeta): Ocho ocho cinco dos… 

VICTORIA: Ajá. 

ABRIL: cuatro cinco dos ocho… 

VICTORIA. Sí.

ABRIL: Uno tres cuatro dos. Dos uno, dos siete. 

VICTORIA: Sí. Fecha de vencimiento. 

ABRIL: Ocho del veintitrés. .

VICTORIA: Y… faltaría el código, el que está atrás. 

ABRIL: Uno tres dos.

VICTORIA: Perfecto. Esperame un segundito.


Esperan un segundito. 


VICTORIA: Todo listo. Seguimos entonces. ¿Por qué mazo te gustaría seguir?

ABRIL: Futuro, futuro. 

VICTORIA: Bien. 


Victoria, toma el mazo del futuro. 


VICTORIA: Bien, vamos a hacer un corte. Me decís basta cuando quieras. 


Victoria, pasa las cartas por delante de la cámara. 


ABRIL: Basta. 


Victoria, coloca los dos mazos que se han formado en la cámara que enfoca la mesa. 


VICTORIA (Señalando): El futuro que será, el que podría ser. 

ABRIL: ¿El que podría ser? 

VICTORIA: ¿Cuál querés que veamos? 

ABRIL: No entiendo. 

VICTORIA (Señalando): El futuro que será, siempre y cuando no modifiques tu presente. El futuro que podría ser, al modificar tu presente. 

ABRIL: El segundo. 


Victoria, manipula el segundo mazo, se ve en la tercera cámara. 


VICTORIA: Bueno, tus notas mejoran, felicitaciones. Bastante, quiero decirte. El oro es dinero, eso quiere decir que no te estaría faltando, ¿viste? Te lo dije. Ascenso en el trabajo. En tres años solamente, CONTADORA PÚBLICA NACIONAL, felicidades, Abril. 

ABRIL: ¿Te puedo hacer una pregunta? 

VICTORIA: Claro, pero cada pregunta tiene un precio. Te lo tengo que advertir. 

ABRIL: ¿Cuánto? 

VICTORIA: Diez dólares. 

ABRIL: ¿DÓLARES? 


Pausa. 


ABRIL: ¿No hay algún… algo de… Amor? 

VICTORIA: Sí claro. 


Abril, sonríe. 


VICTORIA: Tu trabajo y el estudio. Eso es tu gran amor. 

ABRIL: ¿Nada más? 

VICTORIA: Es más que suficiente. En tres años tenés un título. Si vos te referís al amor de pareja, no veo nada acá.

ABRIL: ¿Nada? 

VICTORIA: No tenés tiempo. Veo un pequeño amorío con… ¿Te dice algo el nombre de Gabriel? 

ABRIL: ¿Mi jefe? 

VICTORIA: ¡Ah! Ahora entiendo. Es muy corto, no funciona. Y mucho menos cuando se entera de que lo dejás para formar tu… PROPIO ESTUDIO CONTABLE. Cada vez mejor, Abril. 

ABRIL: ¿Qué pasa con mi mamá y mi hermana? 

VICTORIA: Cada pregunta cuenta, Abril. 

ABRIL: Es la última, la última. 

VICTORIA: Bueno… Siguen peleadas. Por su puesto la pelea te afecta y terminás peleándote con ambas. Tu mamá tiene una pequeña depresión que se va complicando, muchas pastillas, termina internada, una pena. Es una buena mujer. 

ABRIL: ¿No la puedo ayudar con mi dinero y mi ascenso, pongo un estudio contable y no le paso plata a mi mamá? 

VICTORIA: Estás muy enojada con ella. Esta va de yapa, más peleada estás con tu hermana. Pero sos un éxito en el ambiente laboral. 


Pausa. 


ABRIL: Quiero saber qué pasa si no hago nada. Quiero saber qué pasa en el otro mazo. 

VICTORIA: Abril, eso abriría un depósito nuevo, ¿sí? 

ABRIL: Ehm… Sí, sólo quiero saber, un… un poquito. 

VICTORIA: Perfecto. 


En la cámara de la mesa, Victoria toma el mazo número uno y lo manipula. 


VICTORIA: Epa. Esto no me lo esperaba. 

ABRIL: ¿Qué, qué pasa? 

VICTORIA: Una cree que puede saber todo, pero las cartas siempre nos enseñan cosas nuevas. Antes que nada, Abril, te pido disculpas. 

ABRIL: ¿Cómo? No entiendo, ¿por qué disculpas? ¿Qué es lo que dicen las cartas? 

VICTORIA: Cuidado con excederte con la cantidad preguntas, Abril. 

ABRIL: Sí. Esas no cuentan, ¿no? 

VICTORIA: A ver… ¿Te dice algo el nombre de Rodolfo?

ABRIL: ¿Fito? 

VICTORIA: Las preguntas, Abril. 

ABRIL: Fito… Fito es un amigo de mi hermana. Me gusta desde los quince, es un bombón. ¿Qué pasa con Fito? 

VICTORIA: Bueno. Te cuento. Parece que en tus constantes reuniones y conversaciones con tu hermana, este muchacho comienza a sentir un enamoramiento hacia vos. Quiero decir, que al vos, seguir intentando juntar a tu mamá y tu hermana. Comenzás a frecuentar la casa de tu hermana mucho más seguido y a cruzarte con él, con Fito. Aproximadamente en un mes, estarías saliendo con él en una primera cita. 

ABRIL: Me muero muerta. 

VICTORIA: De hambre te vas a morir. 

ABRIL: ¿Cómo? 

VICTORIA: Que te echan del trabajo, Abril. Y no conseguís nada nuevo. Te atrasás en los estudios. Bueno, la verdad que no son buenas cartas. Te lo tengo que decir. Me emocioné un poco al principio. Te recomiendo que sigas con lo que teníamos previsto, organizar tus prioridades… 

ABRIL: ¡ESPERÁ! Esperá un segundo. Acá tengo amor. ¿No vale de nada el amor? 

VICTORIA: A ver… 


Sigue manipulando las cartas. 


VICTORIA: Veo que al perder tu depto, él te invita a vivir con él. 

ABRIL: Ahí está. Me encanta. 

VICTORIA: Pero… 

ABRIL: No, sin peros, Victoria. 

VICTORIA: Es que no funciona así, no podes aportar ni un peso. Se termina cansando y no dura mucho.

ABRIL: Es que no puede ser, no puede ser. De un lado o del otro, la paso como el culo. 

VICTORIA: Mirá, esto no se lo propongo a todo el mundo, pero podemos combinar los mazos, dar de nuevo las cartas y ver juntas como ir encajando los futuros, para el lado que más te convenga. 

ABRIL: Perfecto, lo hacemos. 

VICTORIA: Claro… 

ABRIL: ¿Pero hay que abrir otro depósito? .  


Victoria, afirma con la cabeza. 


ABRIL: Lo hacemos. 

VICTORIA: Muy bien, Abril, así te quiero, tomando decisiones. 

ABRIL: Sí. 


Victoria, en la pantalla de las cartas, mezcla y comienza a tirar cartas. 


VICTORIA: Futuros conectados. 

ABRIL: A ver… 

VICTORIA: Es muy importante que te concentres y escuches todo lo que digan las cartas. Cualquier error o confusión, por más mínimo que sea, podría cambiar el resultado deseado. Tenés que seguir al pie de la letras los dictámenes de los naipes. 

ABRIL: ¿Lo anoto?

VICTORIA: Lo que quieras, pero más que nada, no modifiques nada en tu presente si no lo dicen las cartas. 

ABRIL: Difícil. 

VICTORIA: Pero no imposible. 

ABRIL: Okey. 

VICTORIA: ¿Comenzamos? 

ABRIL (Respira profundamente): Estoy lista. 

VICTORIA: Vas a visitar a tu hermana, solamente los días lunes y jueves entre las catorce horas y las dieciocho horas. 

ABRIL: Estoy trabajando a esa hora. 

VICTORIA: No me interrumpas, escuchá. Vas hablar con Gabriel, para que te cambie al turno noche, pero para eso vas a tener que aceptar la invitación a salir que te va a hacer. 

ABRIL: Pero Gabriel no me gusta. 

VICTORIA: Vas a tener que estudiar por la mañana, al menos cuatro horas antes de visitar a tu mamá, los días Viernes y los domingos. Y un domingo por medio, o sea cada quince días, salir a almorzar con ella. Lo de Rodolfo, lo vamos a tener que postergar hasta principios del año que viene, por más que él te insista en salir a tomar algo. 

ABRIL: ¿No lo podemos adelantar un poco? 

VICTORIA: A ver… Siempre y cuando te recibas en… no, no, no me cierra. Si salís antes se entera lo de Gabriel. 

ABRIL: No, es que con Gabriel no quiero tener nada. ¿No hay otra opción? 

VICTORIA: Ay, dios mío.

ABRIL: ¿Qué pasa? 

VICTORIA: Las preguntas, Abril, tus preguntas y tu ansiedad están retrasando todo. 

ABRIL: ¿Cómo? ¿Por qué? 

VICTORIA: Tenés que trabajar más, lo de Rodolfo se estira a mediados del años que viene, turno tarde y turno noche, te levantás a las cinco para llegar con los estudios, no le grites nunca a tu hermana, no te conviene a vos, ni a ella, ni a tu relación con Fito. NO GRITES MÁS. 

ABRIL: NO ESTOY GRITANDO. No entiendo nada. ¿Cómo querés que trabaje todo el día y estudie a las cinco? ¿Cuándo duermo? ¿CUÁNDO COMO CON MI VIEJA? ¿Podés ser más específica? 

VICTORIA: Menos pregunta dios y perdona, Abril. 

ABRIL: Victoria, respondeme. 

VICTORIA. No preguntes, no preguntes más. 

ABRIL: ¿Pero qué hago? 

VICTORIA: Es que… es que cada vez que preguntás se te carga dinero, NO TE DIJE ESO ACASO. 

ABRIL: Sí, ¿y? 

VICTORIA: Es que está afectando, está afectando las cartas. TE DIJE, TE DIJE QUE NO MODIFIQUES NADA DE TU PRESENTE. Tu caja de ahorros, tu caja de ahorros se cae a pedazos. 

ABRIL: ¿Qué? ¿Qué querés decir? No te entiendo, Victoria. 


Pausa. Victoria está exhausta. 


ABRIL: Victoria, Victoria, contestame. 

VICTORIA: No, no puedo. 

ABRIL: ¿Qué? ¡CONTESTAME! 

VICTORIA: Saldo insuficiente, Abril. 

ABRIL: ¿Qué? 

VICTORIA: Eso, saldo insuficiente, me figura que tenés saldo insuficiente, no podemos continuar. 

ABRIL: ¿QUÉ? ¿QUÉ CARAJO ESTÁS DICIENDO? TENÍA TODOS MIS AHORROS EN ESA TARJETA. ¿QUÉ MIERDA ME ESTÁS DICIENDO? 

VICTORIA: Ay, Abril. Vos, tus preguntas y tu ansiedad.  


Pausa.


VICTORIA: Espero que hayas disfrutado del premio, mi amor.

ABRIL: ¿Qué? 

VICTORIA: Hasta pronto. 


Victoria, se desconecta, primero la cámara de las cartas, luego la de ella. Antes de desaparecer, regala una sonrisa de lástima.  

  

ABRIL: Victoria… ¡Victoria! La puta que te parió…



FIN

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